Pareja A se constituye y se dedica a la vida marinera
      • ambas parejas empiezan a pensar en "sentar la cabeza" y formalizar su "amor". Por supuesto, las dos parejas no lo planean del mismo modo y, mientras que la pareja B, se decide por hablar con la tía viejísima y sorda, la pareja A se decide por "fugarse" y casarse por ahí, de cualquier modo, sin cura ni nada...
        • Amaranto, una vez consciente de que su amigo se encuentra a salvo, se da cuenta de que lo ha perdido todo y se hunde. Paulina ve en esta situación una posible aventura y se ofrece a ayudarle. Él se niega al principio pero Paulina se muestra más que capaz vendiendo lo poco que han podido recuperar y acaba por convencerle. Ella consigue un barco pequeño y propone comerciar a bajo nivel hasta que consigan establecerse. Entre ellos surge una inevitable atracción física y comienzan una relación amorosa. Después de la primera ruta, cuando deciden volver, son asaltados por unos piratas y les raptan por separado.
          • Amaranto está hundido pensando que lo ha perdido todo en el naufragio, ni siquiera se alegra de haber sobrevivido. Paulina se apiada de él y comienza a pasear por la orilla de la playa buscando restos aprovechables de lo que transportara el barco. Cuando Amaranto ve lo que ha recogido en apenas un día, se da cuenta de que es una gran idea porque sí hay muchas cosas que recuperar. Comienza a buscar bajo el agua en las zonas próximas a la orilla y revisando la costa cada mañana porque las olas siguen dejando objetos. Tras unos días tienen suficiente cantidad de objetos como para plantearse un viajillo para venderlos. Amaranto se anima y comienza a planear el viaje. (No hay ningún lugar especialmente relevante en plan “vamos a comerciar” según Google maps, así que o nos inventamos un lugar donde hubiera mucho comercio (guiño guiño) o los mandamos un poco lejos).
          • Un hombre de la isla que vive cerca del puerto escucha sus planes de salir de la isla para vender lo que han rescatado del naufragio y les “ofrece”su barca por un precio módico. Ellos aceptan encantados, pensando que van a sacar lo suficiente como para que el gasto de la barca no suponga nada.
          • Tras unos días de preparación de provisiones y demás, cargan la barca con lo que han rescatado y salen de la isla.
          • Aquí faltaría elegir un lugar concreto para describir un poco el trayecto y demás como pretexto para que durante la “convivencia” del trayecto, que es larguito, podamos meter que se enamoran.
          • Brevemente, resumimos el éxito de la venta de los objetos en el sitio X, famoso por su cantidad de comercio…
          • Felices y encantados con el éxito de la venta inician el regreso a la isla, volviendo ya como pareja (igual podemos alargar la estancia en la ciudad y que se casen por allí, eso ya como veáis).